De sobras sabes que eres el primero que no miento si juro que daría por
ti la vida entera, por ti la vida entera. Y sin embargo un rato cada día, ya
ves, te engañaría con cualquiera te cambiaría por cualquiera, mitad arrepentida
y encantada de haberte conocido lo confieso, tú que tanto has besado, tú que
tanto me has enseñado.
Sabes mejor que yo hasta los huesos, solo calan los besos que no has dado,
los labios del pecado. Porque una casa sin ti es una embajada, el pasillo de un
tren de madrugada, un laberinto sin luz y vino tinto, un velo de alquitrán en
la mirada. Y me envenenan los besos que voy dando y sin embargo cuando duermo sin ti, contigo sueño, y con toda si duermes a mi lado y si te vas me voy por los
tejados como un gato sin dueño perdida en el pañuelo de amarguras que empaña sin mancharlo tu
hermosura.
No debería contarlo y sin embargo cuando pido la llave de un hotel y a
media noche encargo un buen champagne francés y cenar con velitas para dos?
Siempre es con otro amor, nunca contigo.. Bien sabes lo que digo... Por que una
casa sin ti es una oficina, un teléfono ardiendo en la cabina, una palmera en
el museo de cera, un éxodo de oscuras golondrinas. Porque dos no es igual que uno más
uno.