Tú dices que amas la lluvia, sin
embargo usas un paraguas cuando llueve. Tú dices que amas el sol, pero siempre
buscas una sombra cuando el sol brilla. Tú dices que amas el viento, pero
cierras las ventanas cuando el viento sopla. Por eso
es que tengo miedo cuando dices que me amas.
8.28.2012
8.27.2012
Y en menos de un instante.. Todo cambia.
Dejamos el pasado atrás, y nos lanzamos hacia lo
desconocido: nuestro futuro. Partimos hacia lugares remotos para intentar
encontrarnos a nosotros mismos. O, intentamos perdernos explorando placeres más
cerca de casa. Los problemas empiezan cuando nos negamos a aceptar los cambios,
y nos aferramos a viejas costumbres. Pero si nos aferramos demasiado al pasado,
puede que el futuro no llegue nunca
Blair: - Soliamos hablar de nuestro futuro,de lo perfecto que seria, ¿Recuerdas?
Nate: - Si
Blair: - ¿Que ha pasado? ¿Cuando se fastidio todo?.. Esto no es lo que tenia que pasar, ya no se quien soy, ni que se supone que debo hacer. Me siento tan..
Nate: -Perdida.. ¿Recuerdas cuando me hacias ver una y otra vez tus peliculas favoritas? Me volvias loco
Blair: -¿Eso es una frase de aliento?
Nate: -Y por fin un día te pregunte.. ¿Por que te gustaba ver peliculas que ya habias visto? Y recuerdas que me dijiste?
Blair: - Me gusta saber como van a acabar las cosas..
Nate: -Exactamente.
8.16.2012
De sobras sabes que eres el primero que no miento si juro que daría por
ti la vida entera, por ti la vida entera. Y sin embargo un rato cada día, ya
ves, te engañaría con cualquiera te cambiaría por cualquiera, mitad arrepentida
y encantada de haberte conocido lo confieso, tú que tanto has besado, tú que
tanto me has enseñado.
Sabes mejor que yo hasta los huesos, solo calan los besos que no has dado,
los labios del pecado. Porque una casa sin ti es una embajada, el pasillo de un
tren de madrugada, un laberinto sin luz y vino tinto, un velo de alquitrán en
la mirada. Y me envenenan los besos que voy dando y sin embargo cuando duermo sin ti, contigo sueño, y con toda si duermes a mi lado y si te vas me voy por los
tejados como un gato sin dueño perdida en el pañuelo de amarguras que empaña sin mancharlo tu
hermosura.
No debería contarlo y sin embargo cuando pido la llave de un hotel y a
media noche encargo un buen champagne francés y cenar con velitas para dos?
Siempre es con otro amor, nunca contigo.. Bien sabes lo que digo... Por que una
casa sin ti es una oficina, un teléfono ardiendo en la cabina, una palmera en
el museo de cera, un éxodo de oscuras golondrinas. Porque dos no es igual que uno más
uno.
Yo no quiero un amor civilizado con recibos
y escenas del sofá, yo no quiero que viajes al pasado y vuelvas del mercado con
ganas de llorar.
Yo no quiero vecinas con pucheros, yo no
quiero sembrar ní compartir. Yo quiero 14 de Febrero y cumpleaños feliz. Yo no
quiero cargar con tus maletas, yo no quiero que elijas mi shampoo, yo no quiero
mudarme de planeta cortarme la coleta, brindar a tu salud.
Yo no quiero domingos por la tarde, yo no quiero columpio en el jardín. Lo que yo quiero corazón cobarde es que
mueras por mí. Y morirme contigo si te matas y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata porque amores que matan nunca mueren. Yo
no quiero juntar para mañana, no me pidas llegar a fin de mes, yo no quiero
comerme una manzana dos veces por semana sin ganas de comer.
Yo no quiero calor de invernadero, yo
quiero besar tu cicatriz, yo no quiero París con aguacero ní Venecia sin ti. No
me esperes a las doce en el juzgado, no me digas volvamos a empezar, yo no
quiero ni libre ni ocupado ni carne ni pecado ni orgullo ni piedad.
Yo no quiero saber por qué lo hiciste, yo
no quiero contigo ni sin ti, lo que yo quiero muchacho de ojos tristes es que
mueras por mí.
Y morirme contigo si te matas y matarme contigo si te mueres porque el amor cuando no muere mata porque amores que matan nunca mueren.
Y morirme contigo si te matas y matarme contigo si te mueres porque el amor cuando no muere mata porque amores que matan nunca mueren.
8.06.2012
Mi abuela —que no era tuerta— me decía:
“Las mujeres cuestan demasiado trabajo o no valen la pena. ¡Puebla tu sueño con las que te gusten y serán tuyas mientras descansas!
“No te limpies los dientes, por lo menos, con los sexos usados. Rehuye, dentro de lo posible, las enfermedades venéreas, pero si alguna vez necesitas optar entre un premio a la virtud y la sífilis, no trepides un solo instante:
“Las mujeres cuestan demasiado trabajo o no valen la pena. ¡Puebla tu sueño con las que te gusten y serán tuyas mientras descansas!
“No te limpies los dientes, por lo menos, con los sexos usados. Rehuye, dentro de lo posible, las enfermedades venéreas, pero si alguna vez necesitas optar entre un premio a la virtud y la sífilis, no trepides un solo instante:
¡El mercurio es mucho menos pesado
que la abstinencia!
“Cuando unas nalgas te sonrían, no se lo confíes ni a los gatos. Recuerda que nunca encontrarás un sitio mejor donde meter la lengua que tu propio bolsillo, y que vale más un sexo en la mano que cien volando.”
Pero a mi abuela le gustaba contradecirse, y después de pedirme que le buscase los anteojos que tenía sobre la frente, agregaba con voz de daguerrotipo:
“La vida —te lo digo por experiencia— es un largo embrutecimiento. Ya ves en el estado y en el estilo en que se encuentra tu pobre abuela. ¡Si no fuese por la esperanza de ver un poco mejor después de muerta!...
“La costumbre nos teje, diariamente, una telaraña en las pupilas. Poco a poco nos aprisiona la sintaxis, el diccionario, y aunque los mosquitos vuelen tocando la corneta, carecemos del coraje de llamarlos arcángeles. Cuando una tía nos lleva de visita, saludamos a todo el mundo, pero tenemos vergüenza de estrecharle la mano al señor gato, y más tarde, al sentir deseos de viajar, tomamos un boleto en una agencia de vapores, en vez de metamorfosear una silla en transatlántico.
“Por eso —aunque me creas completamente chocha— nunca me cansaré de repetirte que no debes renunciar ni a tu derecho de renunciar. El dolor de muelas, las estadísticas municipales, la utilización del aserrín, de la viruta y otros desperdicios, pueden proporcionarnos una satisfacción insospechada. Abre los brazos y no te niegues al clarinete, ni a las faltas de ortografía. Confecciónate una nueva virginidad cada cinco minutos y escucha estos consejos como si te los diera una moldura, pues aunque la experiencia sea una enfermedad que ofrece tan poco peligro de contagio, no debes exponerte a que te influencie ni tan siquiera tu propia sombra.
“¡La imitación ha prostituido hasta a los alfileres de corbata!”
“Cuando unas nalgas te sonrían, no se lo confíes ni a los gatos. Recuerda que nunca encontrarás un sitio mejor donde meter la lengua que tu propio bolsillo, y que vale más un sexo en la mano que cien volando.”
Pero a mi abuela le gustaba contradecirse, y después de pedirme que le buscase los anteojos que tenía sobre la frente, agregaba con voz de daguerrotipo:
“La vida —te lo digo por experiencia— es un largo embrutecimiento. Ya ves en el estado y en el estilo en que se encuentra tu pobre abuela. ¡Si no fuese por la esperanza de ver un poco mejor después de muerta!...
“La costumbre nos teje, diariamente, una telaraña en las pupilas. Poco a poco nos aprisiona la sintaxis, el diccionario, y aunque los mosquitos vuelen tocando la corneta, carecemos del coraje de llamarlos arcángeles. Cuando una tía nos lleva de visita, saludamos a todo el mundo, pero tenemos vergüenza de estrecharle la mano al señor gato, y más tarde, al sentir deseos de viajar, tomamos un boleto en una agencia de vapores, en vez de metamorfosear una silla en transatlántico.
“Por eso —aunque me creas completamente chocha— nunca me cansaré de repetirte que no debes renunciar ni a tu derecho de renunciar. El dolor de muelas, las estadísticas municipales, la utilización del aserrín, de la viruta y otros desperdicios, pueden proporcionarnos una satisfacción insospechada. Abre los brazos y no te niegues al clarinete, ni a las faltas de ortografía. Confecciónate una nueva virginidad cada cinco minutos y escucha estos consejos como si te los diera una moldura, pues aunque la experiencia sea una enfermedad que ofrece tan poco peligro de contagio, no debes exponerte a que te influencie ni tan siquiera tu propia sombra.
“¡La imitación ha prostituido hasta a los alfileres de corbata!”
8.04.2012
(Matilda)_León me parece que me estoy enamorando de tí.Es la primera vez que me ocurre
_(León)_¿Como sabes que es amor si nunca has estado enamorada?
_(Matilda)_Porque lo siento.
_(León)_¿Donde?
_(Matilda)_En el estomago. Me abrasa. Siempre he tenido un nudo aqui, pero ahora ha desaparecido.
_(León)_Matilda, me alegro de que ya no te duela el estomago,pero no creo que eso signifique nada, tengo que ir a trabajar y odio llegar tarde al trabajo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


