Puedo dormir
en cualquier lado, a veces sola a veces no. A veces pongo reservado el derecho
de admisión: Y digo adiós, adiós, adiós, cierro la maleta y pido un taxi para
la estación. Cuando unos labios amenazan con devorarme el corazón, enciendo la
señal de alarma y escapo en otra dirección.. .