Tengo el pelo castaño oscuro y hace días me lo corte arriba de los hombros pero no me gusta el martini con hielo No soy alta, en realidad ni siquiera llego al metro setenta, ni siquiera con tacones altos lo sobrepaso. Lloro demasiado, pero soy tan divertida en ocasiones que te dolerá cada centímetro del cuerpo de tanto reírte. No me río muy a menudo la verdad, pero tengo una risa tan vital que cuando la oigas estarás siempre al acecho para oírla otra vez. No se dibujar y mis amigas siempre me han enseñado a sonreir. Soy incapaz de estarme quieta, hablo demasiado y me enfado muy deprisa, aunque se me pasa muy rápido, también. Lo que puedo prometerte es que no te aburrirás conmigo, te volveré loco y querrás salir corriendo de lo pesada que me pongo a veces. También te darás cuenta, con el tiempo, de que soy algo caprichosa y un poco coqueta también. Canto en la ducha y escribiré tu nombre en la arena todos los veranos. No soy nada de lo que nadie busca pero puedo hacer feliz a cualquiera.