4.28.2011

Por favor, quiero que sepas que yo necesito que me sostengas; aunque no te lo diga, y aunque a veces te diga que no. Puede que por el momento no sea capaz de pedirte ayuda porque estoy bastante aturdida pero siempre preciso saber que estás ahí.
Debes saber que yo no espero que me hagas sentir bien ni que hagas que desaparezca mi pena. En este momento nadie puede.
Lo que necesito es que me ayudes a calmarme, que aceptes mi dolor y que seas tan sabio como para soportar tu impotencia cuando no te dejo ayudarme.
Si no podés llamarme porque no soportás tu dolor o no querés aguantar el mío, decímelo. Yo lo voy a entender mejor que si pusieras excusas de todo tipo. 
Espero que puedas entender mis enojos y perdonar mis insultos un tiempito más...
No sos vos ni lo demás los que me enojan, es saber que he perdido para siempre alguien a quien quería.
No trates de evitar mis lágrimas. Verme llorar puede ser duro para vos, pero es un modo saludable de expresar un poco mi pena. 
Te aseguro que llorar es bueno para mí, por eso, cuando me encuentres llorando trata de sentarte a mi lado y dejarme llorar al lado tuyo, ese será un gran consuelo.
No trates de conformarme comparando mi pérdida con otras peores. Mi pena es mía e intransferible.
No me digas que lo que sucedió fue "porque Dios así lo quiso" oír eso no me consuela en este momento y sólo agrega confusión espiritual y desolación a lo que siento.
No me digas que "fue lo mejor que podía pasar" porque sé que no es verdad.
No me digas "me imagino como te sentís". Nadie puede. En todo caso, por favor, preguntame cómo me siento hoy y yo trataré de contarte.
No me pidas "que deje esto atrás, que olvide y que siga adelante con mi vida". Esta es mi vida.
Y entendeme si no puedo compartir los momentos felices que estás viviendo. Me gustaría poder.
Si querés de verdad hacer algo conmigo, intentá ofrecerme cosas específicas... un almuerzo, una tarea hogareña, una hora libre. Yo estoy demasiado herida para poder pensar más allá de hoy o para decidir un programa atractivo.
Necesito hacer el duelo, sabes.
Necesito ser yo, y necesito no olvidar. Quiero sólo encontrar una manera de recordar en paz.
Te pido que me abraces, que me acaricies, que me digas que querés cuidarme y acompañarme en este camino. El camino de las lágrimas es tan árido y fantasmal que me asusta recorrerlo sin vos.
Admití mis sufrimientos sin resistencias. Aceptá mi duelo sin interferir, yo te prometo recordar para siempre el amor que me ofreciste.