Fue demasiada locura romántica para una noche. No, para mí. Aunque eso no evitó que una fanfarrona sonrisa se dibuja en mi cara incluso desde el momento en que me sente en ese taxi para volver a mi casa y recordar vagamente lo que había pasado. No había terminado de acomodarme en el, cuando ya me estaba alejando de su casa y sonó mi celular, un irracional nerviosismo recorrió todo mi cuerpo pero se maximizo en mis manos que se movieron inquietas para tomarlo, me dejo anonadada sus palabras eran toscas y hasta se notaba que el también estuvo alterado al momento de escribir
39 días pasaron desde ese ultimo mensaje, 39 DÍAS, después de ese dia no volvi a saber más nada de el, ese fue nuestro ultimo contacto.