El ganaba bien como telefonista yo laburaba mal y ganaba peor, yo tenia primer papel, el era protagonista de la historia más triste de todas las de amor. Lo fiche desde lejos moviendo su cintura y al ritmo de su cuerpo mi mirada bailo, se rompían los espejos reflejando su hermosura se rompian los esquemas de mi pobre corazón.
Dichosa si es que existe la dueña de esta perla,de esta obra de arte de esta boca de miel me dijo ahí no mas a pesar que existia ni papel ni biromes derechito al hotel. Supe que era casado y con problemas de pareja y que no soportaba gente de malhumor supe que enloquecia con los besos en la oreja que en la cama y desnudo bailaba mucho mejor. Él le caia bien a todos mis sentidos salvo cuando su ex era el tema de hablar, cuando su confesión lastimo mis oidos me dije no lo escuches no te ahogues en su mar, yo abrí de par en par las puertas de mi alma y deje que saliera mi secreto peor, disimulando lo triste y conservando la calma le dije aunque no creas estoy buscando amor.
Nos rendimos los dos a fingir como tontos que yo era su mujer y que el era mi hombre pero al cabo de un tempo yo no quería ser su mujer y el quiso volver a hacer el hombre infiel.
Ahora el esta feliz volvio con la idiota yo recorro las calles buscando otro hombre y aprendí que mentirse tiene patas muy cortas, que siempre la costumbre va a matar al placer.